"Investigo aquello que permanece cuando desaparece su función".
Mi trabajo se desarrolla entre la fotografía, el archivo y la investigación visual, explorando objetos, arquitecturas y territorios como depósitos de memoria. Me interesan las imágenes que no ilustran una historia sino que permiten pensarla: los dispositivos que hicieron posible la visión, las construcciones que nunca llegaron a existir, las instituciones imaginadas y las ruinas —reales o potenciales— que sobreviven al paso del tiempo.
Entiendo cada proyecto como una forma de arqueología inversa: no se trata de reconstruir una totalidad perdida a partir de sus restos, sino de trabajar sobre las huellas de aquello que permanece incompleto. En ese desplazamiento, la fotografía deja de ser un medio de representación para convertirse en una herramienta crítica con la que interrogar las condiciones materiales de la imagen y las formas en que construimos la memoria.